Racing de Santander 1-0 Betí
El Real Betis encadenó su sexta derrota consecutiva. Y aunque se puede aludir a que no fue merecida, es mejor hacer una reflexión y preguntarse por qué se pierde cuando no se debería. El conjunto helipolitano controló durante casi todo el partido el centro del campo, sin embargo al llegar a la frontal del área del equipo contrincante pecaba de individualismo, lo que llevó irremediablemente a una falta total de peligro. Aún así tuvo dos ocasiones claras de gol en la primera parte, un chut del canterano Pozuelo que repelió la escuadra y un remate del central bético Ustaritz al saque de un córner que acabaría nuevamente estrellado en el larguero. En la segunda parte el Betis perdió incluso lo poco que tuvo en la primera mitad, y así sin hacer nada el Racing se encontró con un penalti cometido a la limón entre Isidoro y Dorado sobre el recién salido Stuani, que el mismo se encargaría de transformar en el definitivo 1-0. A partir de entonces, el Betis perdió el norte y Mel realizó a la desesperada los tres cambios, sacando del cambo a Beñat y con él poco criterio que pudo tener el equipo. La última ocasión la tuvo Jefferson Montero, pero Toño despejó con el pie su tiro cruzado.
















